LUCRETIA 1927

Un barco, velero clásico, para navegar el cantábrico como hace 100 años.

Lucretia es un emblemático velero Holandés construido en 1927 que fue diseñado por el prestigioso arquitecto naval G. De Vries Lentsch Jr. Sus finas líneas arquitectónicas hacen de este velero un barco único, elegante, lleno de historia y estilo. Ofrece a sus pasajeros una experiencia inolvidable, siendo uno de los veleros en activo más antiguo de nuestras aguas. Cuenta con 19,3 metros de eslora y con más de 180m2 de superficie velica aparejados en Bermudian Ketch.

Eslora: 19,3
Superficie Vélica: 180m2
Material: Teca, Caoba y Roble
Nº Máximo de pasajeros: 12
Nº de tripulantes: 2

Su historia:

Tras la primera guerra mundial fue construido y bautizado por motivo de la enfermedad respiratoria que padecía la joven niña Lucretia, hija del primer armador que encargo la construcción del barco, tras consejo médico de respirar brisa marina.

Años más tarde, perteneció y recorrió los mares Europeos de la mano de un prestigioso rector de la universidad de Oxford. En ese periodo, obtuvo el certificado de la Lloyd’s Regyster y participo en numerosas ocasiones en la Fastnet Rock Regata entre otras.

Más tarde cayó en manos de un multimillonario de origen ruso con fines recreativos, hasta que un día quedó abandonado en un astillero portugués cerca de Lisboa. Tras una larga y triste estancia en aquel varadero, una familia Francesa lo compro y lo rehabilito con el fin de cruzar el atlántico y dedicarse a surcar los mares caribeños a bordo de un barco histórico.

Tras 12 años en sus manos, regresó desde el Caribe a nuestras aguas cansado, envejecido y con perspectivas de futuro inciertas.Los fundadores de Ostarte Sailing avistamos la arribada de este increíble velero en la bocana de Pasaia y enseguida apreciamos el gran valor arquitectónico e histórico que se escondía en sus entrañas bajo la lamentable imagen que presentaba.

Tras nueve largos meses de duro trabajo de inspección, restauración y de sustitución de piezas dañadas, Ostarte logra devolverle la vida, la salud y esplendor a esta joya del patrimonio marítimo, convirtiéndolo en uno de los barcos en activo más antiguos del mar Cantábrico. Con la esperanza de poder llegar a celebrar su centenario, contamos con todo aquel que quiera navegar y colaborar con este romántico proyecto.

Navegar en velero clásico en la costa vasca, una experiencia inolvidable

En OSTARTE SAILING queremos poner en valor barcos con historia, piezas únicas, construidas a mano que llevan surcando los mares desde el siglo pasado hasta hoy. Nuestros veleros, de diseño excepcional, fueron creados por artesanos navales y rebosan de historia.

TANIT 1961

Un velero ágil, alegre y marinero para navegar como los aventureros.

Tanit es un velero muy especial construido en Túnez en 1961, por encargo y a mano del mítico aventurero y escritor francés Henry De Monfried. Navegaron juntos alrededor del mundo cruzando el cabo de Hornos en sentido contrario al régimen de vientos. Es un velero ágil, alegre y muy marinero que ha sido recientemente restaurado por completo. Construido en maderas nobles como acacia e iroko cuenta con una eslora de 10,85 metros aparejados en Yawl.

Eslora: 10,85
Superficie Vélica: 55m2
Material: Iroko y Acacia
Nº Máximo de pasajeros: 10
Nº de tripulantes: 1

Su historia:

Tanit fue construido en Tunez en el año 1961 por encargo del aventurero y escritor francés Henry de Monfreid. Bautizado bajo el nombre de la diosa de la Luna, se construyó sin planos, a mano alzada, siguiendo las indicaciones que Monfreid había adquirido a lo largo de sus innumerables aventuras por las costas del mar Rojo, del cuerno de Africa y de la península de Arabia y Yemen. Tanit fue su último barco antes de su fallecimiento, con el cual se dedicó a finalidades más recreativas que con sus barcos anteriores, actividades entre las que destacaban el contrabando de perlas entre otras. Juntos vivieron las últimas navegaciones del escritor realizando un cruce al mítico Cabo de Hornos.

Tras la muerte de Monfreid, Tanit navego por aguas mediterráneas de la mano de diferentes armadores, hasta que a finales de los años 90 fue donado desde Italia a la asociación francesa “Les amis de jeudi dimanche” fundada por Michel Jauen, que tiene el propósito de reinsertar a jóvenes con problemas a través del mundo de la navegación.

En 2018 Ostarte Sailing navega por primera vez a bordo de Tanit en aguas bretonas. Finalmente en Mayo de 2019 navega hasta Pasaia con el fin de realizarle un refit completo y darle una nueva vida. Después de meses de trabajo y de mucho cariño, Tanit vuelve a brillar, a ser un barco ágil y marinero y a estar listo para poder seguir compartiendo nuestra pasión por los barcos clásicos y la navegación tradicional.

Eslora: 10,85
Superficie Vélica: 55m2
Material: Iroko y Acacia
Nº Máximo de pasajeros: 10
Nº de tripulantes: 1

Su historia:

Tanit fue construido en Tunez en el año 1961 por encargo del aventurero y escritor francés Henry de Monfreid. Bautizado bajo el nombre de la diosa de la Luna, se construyó sin planos, a mano alzada, siguiendo las indicaciones que Monfreid había adquirido a lo largo de sus innumerables aventuras por las costas del mar Rojo, del cuerno de Africa y de la península de Arabia y Yemen. Tanit fue su último barco antes de su fallecimiento, con el cual se dedicó a finalidades más recreativas que con sus barcos anteriores, actividades entre las que destacaban el contrabando de perlas entre otras. Juntos vivieron las últimas navegaciones del escritor realizando un cruce al mítico Cabo de Hornos.

Tras la muerte de Monfreid, Tanit navego por aguas mediterráneas de la mano de diferentes armadores, hasta que a finales de los años 90 fue donado desde Italia a la asociación francesa “Les amis de jeudi dimanche” fundada por Michel Jauen, que tiene el propósito de reinsertar a jóvenes con problemas a través del mundo de la navegación.

En 2018 Ostarte Sailing navega por primera vez a bordo de Tanit en aguas bretonas. Finalmente en Mayo de 2019 navega hasta Pasaia con el fin de realizarle un refit completo y darle una nueva vida. Después de meses de trabajo y de mucho cariño, Tanit vuelve a brillar, a ser un barco ágil y marinero y a estar listo para poder seguir compartiendo nuestra pasión por los barcos clásicos y la navegación tradicional.